El paraíso como madriguera
Canción de los verdugos

La muerte no hace trampa y siempre gana.
Aprendan, aprendices de verdugos
que buscan sustraer los corazones
a cambio de mendrugos.

No lo duden, verdugos aprendices:
dedíquense a afilar bien sus guadañas
que la parca no deja cicatrices
cuando quiebra las almas.

Cuando en tu día te mueras
tu vida será una brisa
que ingresará por tus ojos
y saldrá por tus rodillas.

Si fallan en el golpe más certero
no tendrán otras oportunidades.
La muerte tampoco anda con reparos
al decir sus verdades.

Verdugos, planchen ahora sus capuchas
antes de que la noche los cobije.
Las condenas a muerte no son muchas
pero son las de ustedes.

Cuando en tu día te mueras
tu vida será una brisa
que ingresará por tus ojos
y saldrá por tus rodillas.